17 de marzo de 2012

La Danza




La danza como elemento educativo en la adolecencia
En este trabajo se realiza una valoración de la danza como elemento educativo, que ofrece al profesorado de secundaria la oportunidad de incidir en la formación del alumnado adolescente, desde un punto de vista integrador de los planos físico, intelectual y emocional.

Detallamos los beneficios que reporta el trabajo de la danza, tanto en el ámbito motor como en el socioafectivo del adolescente, teniendo en cuenta las peculiaridades de esta etapa evolutiva. Finalmente, hacemos referencia a los diferentes géneros de danza existentes y el grado de intervención de cada uno de ellos en la mejora de los ámbitos mencionados

¿Que es para mi la Danza?





la danza se entrelaza con todo. Nuestro cuerpo tiene almacenada nuestra historia personal: nuestros miedos, nuestros anhelos, nuestras penas y alegrías de niño y de no tan niño, el resentimiento y la esperanza, la tensión y las contradicciones, la creatividad y el pánico. Todo ello yace como las capas geológicas profundas y las aguas subterráneas en la Tierra. Ya lo han dicho muchos: no podemos hacernos cargo del presente ni del futuro si no nos hacemos cargo de nuestro pasado, y nuestro pasado personal y nuestro presente están en el cuerpo. El cuerpo es el presente. Solemos creer que la mente está sólo en la cabeza. No está sólo en la cabeza, la mente está en todo el cuerpo. Hace unos treinta años que las investigaciones en biología han podido determinar que los neuropétidos y neurotransmisores se hallan en distintas partes del cuerpo y no sólo en el cerebro. Esos agentes biológicos ejercen funciones cruciales, como calmar el dolor, producir sensaciones de bienestar (endorfinas) y otras funciones asociadas a las emociones. En los últimos 400 años de nuestra cultura occidental, La mayor parte de los estímulos que seleccionamos en nuestra atención son auditivos y visuales. Por ello, tal vez creemos que pensamos con la cabeza. Podemos asignar un valor mucho más amplio al “pensar“. Si metafóricamente lo equiparamos a establecer relaciones de significado y emotivas, entonces podemos pensar con una parte del cuerpo, con varias partes del cuerpo o con todo el cuerpo. No es fácil entenderlo, sobre todo si compartimos que la primera misión de la danza, estaría comprometida con el redescubrimiento del “propio cuerpo” en su dimensión expresiva, lo cual puede ser un logro para todos los estudiantes de todas las escuelas del país. Por sobre aptitudes específicas de algunos, condición física o estética de otros, la danza posibilita armonizar al cuerpo, la mente y las emociones de cada uno, desde uno mismo. Lo hace posible activamente, porque la danza invita a jóvenes de ambos sexos al autoconocimiento del “propio cuerpo”, a redescubrir lúdicamente su dimensión expresiva y comunicativa, y sabemos que el concepto de autoconocimiento integra la auto aceptación positiva y la pertenencia, que son indispensables e indiscutidos para la salud, en términos de bienestar físico y psíquico. Dicho de otra manera, en la danza podemos buscar y encontrar:
Exploración, desarrollo y control de nuestras emociones
- conciencia grupal e interacción social
- catarsis, liberación
- integración de lenguajes
- aprendizaje de los valores
- motivación a la participación
- conquista de seguridad: autoestima
- fuerza física y agilidad
- disciplina
- diversión
- unión entre los seres humanos; desde una pareja, hasta grandes grupos
- expresión de sentimientos dirigidos por una idea
- liberación de energía
- desarrollo psicomotor que ayuda a expresar los estados de ánimo de manera consciente, semiconsciente e inconsciente
- rito que invita al contacto íntimo
- armonía mente/cuerpo: coordinación de pensamientos y movimientos corporales
- armonía entre el sonido (música) y el movimiento físico
- expresión de amor a la vida
- unión entre los seres humanos: desarrollo de cultura y forja de costumbres y tradiciones
- medio de transmitir la cultura a las nuevas generaciones
- misticismo; búsqueda de lo divino que hay en el hombre.

Educación de los Valores

Actualmente se dice que la educación de los valores es una de las áreas más conflictivas e interesantes y además exige una profunda reflexión y discusión. El objetivo de formar en los estudiantes cualidades positivas y al mismo tiempo minimizar los rasgos negativos que puedan poseer, fomentando acciones que se encuentren dirigidas a distintas actividades y prácticas en donde se les pueda crear conciencia y propiciar conductas positivas. La educación artística favorece la educación integral y en valores.
La expresión artística, en específico la danza, tiene como elemento implícito la creatividad en donde el sujeto se sumerge teniendo una visión crítica de la realidad que cuestiona y reflexiona y esto da una pauta para ir cambiando formas de pensar y adquirir valores.
“El aprendizaje de la danza es obligadamente un aprendizaje activo: sólo se aprende (y aprehende) viviéndola, experimentándola corporalmente; por tanto, modifica cotidianamente al sujeto, no sólo su cuerpo, sus capacidades y formas externas, sino su interioridad. Ese proceso se vive día con día dentro del rigor requerido por la disciplina dancística y cobra significados diferentes para cada sujeto”
Los diferentes instrumentos para evaluar actitudes y valores, son muy pocos como lo dice el texto de Jorge Mrchant Mayol y Alicia Pérez Lorca y nos muestran algunos como los registros anecdóticos, las listas de cotejo y escalas de apreciación y finalmente, las escalas de actitud, cada uno de ellos resultan interesantes para su aplicación hay algunos que podrían parecer un poco difíciles de aplicar me refiero en el caso en donde se tenga un gran número de estudiantes, pero también creo que podríamos aplicar algunos de ellos dependiendo como sea el grupo o si existe alguna problemática que hayamos detectado, también podemos aplicarla en determinados momentos por ejemplo al inicio del semestre para poder conocer un poco de cada estudiante o manejarlo para finalizar el primer parcial.